La Inteligencia Artificial ha pasado de ser una curiosidad tecnológica a una herramienta fundamental en nuestro día a día. Si bien al principio su uso se asociaba más al entretenimiento, un reciente estudio de Google e Ipsos, la tercera edición del informe “Our Life with AI”, revela un cambio de tendencia significativo: el aprendizaje es ahora la principal motivación para interactuar con la IA.
Un cambio de paradigma en el uso de la Inteligencia Artificial
Realizado a finales del año pasado, este informe encuestó a 21.000 participantes en 21 países. Los resultados son claros: por primera vez, la mayoría de los encuestados en casi todas las naciones afirman utilizar chatbots de IA, y lo que es más relevante, su motivación ha evolucionado de la simple curiosidad a una utilidad esencial y práctica.
Hasta este último estudio, la principal razón para usar la IA era el ocio o la experimentación. Sin embargo, ahora un impresionante 74% de los usuarios la emplea para “aprender algo nuevo” o “comprender un tema complejo”. Esto sugiere un salto de la experimentación lúdica a la aplicación real en el ámbito del conocimiento, lo que posiciona a la inteligencia artificial como un actor clave en la educación. La gente no solo juega, aprende.
Estudiantes, profesores y padres: los nuevos 'superusuarios' de la IA
El estudio profundiza en cómo diferentes grupos demográficos están integrando la IA en sus vidas, destacando un uso cada vez más generalizado y positivo:
- Estudiantes: un 85% de los estudiantes mayores de 18 años ya utiliza la IA. Sus principales aplicaciones incluyen la ayuda con los deberes (83%), la comprensión de temas complejos (78%), la gestión de tareas cotidianas como viajes o comidas (54%), y el apoyo en la toma de decisiones (42%).
- Profesores: sorprendentemente, el 81% de los docentes ya incorporan la IA, superando con creces la media global de uso (66% del público general). Para ellos, la IA es una aliada para aprender o entender nuevos conceptos (77%) y, crucialmente, para ahorrar tiempo (75%). Un programa piloto de seis meses en Irlanda del Norte, donde los profesores usaron Gemini de Google, reportó un ahorro medio de 10 horas semanales, un dato que no es poca cosa si pensamos en la carga de trabajo docente.
- Padres: el 76% de los padres también recurre a la IA, principalmente para aprender algo nuevo (77%) o como apoyo en el trabajo (73%). Un dato interesante es que casi la mitad (49%) la utiliza para explorar cambios de carrera, mejorar sus ingresos o iniciar un nuevo negocio, lo que subraya su valor en el desarrollo profesional y personal.

Lo más destacable es que, lejos de temer un deterioro cognitivo, tanto profesores como estudiantes y padres creen que la IA está teniendo un impacto positivo en la forma en que aprendemos. De hecho, la mayoría de los docentes considera que la IA mejorará la calidad de la enseñanza (67%) y los resultados de los alumnos (63%). Estas percepciones positivas se replican en mercados emergentes y en países con altos rendimientos educativos, como Corea del Sur, Japón y Singapur, donde la puntuación PISA supera los 500 puntos.
Google y el futuro del aprendizaje asistido por IA
Está claro que la IA está redefiniendo los procesos de aprendizaje. En este contexto, Google subraya la importancia de construir herramientas de IA con las salvaguardas adecuadas. La compañía es consciente de que los estudiantes buscan orientación sobre cómo usar estas herramientas y que es responsabilidad de todos, incluyendo gobiernos y empresas tecnológicas, asegurar que se haga de forma segura y ética, especialmente para los usuarios más jóvenes.
La visión de Google para la IA en la educación, lo que ellos denominan su “estrella polar”, es mejorar los resultados de aprendizaje para todos y permitir que los profesores se centren en la esencia de su labor: la conexión humana en la enseñanza. Para ello, están desarrollando herramientas como el Modo de Aprendizaje Guiado de Gemini, Gemini para la Educación, Google AI Pro para la Educación y NotebookLM. Estas soluciones están diseñadas para apoyar la instrucción personalizada y aliviar las cargas administrativas de los docentes.
Sin embargo, Google también reconoce el “problema del 5%”: el riesgo de que los beneficios de la IA solo lleguen a los más privilegiados o motivados. Por ello, la empresa insiste en su compromiso de innovar de manera responsable, cimentando sus productos en la ciencia del aprendizaje y en una profunda colaboración con educadores y expertos, para que la IA ayude a cada persona a alcanzar su máximo potencial y, por supuesto, sirva al interés público.
El estudio señala que la IA ha pasado de ser una herramienta de entretenimiento a un recurso clave para el aprendizaje y el desarrollo personal y profesional. Subraya la importancia de que su integración continúe de forma responsable y equitativa, para que sus beneficios sean accesibles a todos y refuercen la educación y las capacidades humanas en lugar de debilitarlas.